El proceso fue excesivamente largo y poco eficiente: entrevista inicial con RR. HH., entrevista con el manager, una prueba técnica desproporcionadamente grande, presentación de la prueba, una segunda entrevista con RR. HH. repitiendo preguntas ya realizadas en la primera llamada y, por último, una entrevista adicional con el director técnico. El proceso se prolongó durante un mes y en ningún momento se abordó el tema salarial.