En primer lugar, se le pide describirse a sí mismo como persona, resaltando aspectos de su carácter, valores y cualidades personales (por ejemplo: responsable, comprometido, con iniciativa, capacidad de trabajo en equipo, etc.).
En segundo lugar, debe exponer las técnicas o habilidades que domina, es decir, los conocimientos prácticos y competencias que puede aplicar en el ámbito laboral o académico (manejo de programas informáticos, técnicas de organización, estrategias de resolución de problemas, etc.).
Por último, la entrevista incluye una parte dedicada a especificar el nivel de inglés, tanto en comprensión como en expresión oral y escrita, lo que permite valorar la capacidad de comunicación en un idioma clave para muchos puestos.