Desde la primera conversación dejé claro que no tenía experiencia con SAP. Me dijeron explícitamente que no era un problema, que había un periodo de training y continué con el proceso.
Después la recruiter me llamó para decirme que era finalista y que la decisión estaba entre yo y otra persona. Tres días más tarde vi la oferta publicada de nuevo en LinkedIn. Una semana después llegó el rechazo, por falta de experiencia en SAP. Tres semanas de proceso para rechazarte por lo que ya sabían desde el inicio. Una pérdida de tiempo para ambas partes.