Mi experiencia con el proceso de entrevista en BroadVoice fue desafortunadamente muy decepcionante. El proceso completo tomó cerca de tres meses, durante los cuales participé en tres rondas de entrevistas por videoconferencia. Si bien las conversaciones iniciales fueron cordiales, la falta de comunicación y seguimiento fue evidente conforme avanzaba el tiempo.
Después de la última entrevista, no recibí ninguna oferta ni una respuesta clara sobre el estatus de mi candidatura. Durante más de dos meses, el único contacto fue a través de Jim Schultz, quien repetidamente mencionaba que "seguía revisando" el proceso, sin proporcionar mayores detalles ni un plazo estimado de respuesta. Finalmente, dejaron de responder mis correos electrónicos por completo, lo que considero una falta de profesionalismo y respeto hacia el tiempo y esfuerzo de los candidatos.
En resumen, fue un proceso lento, poco transparente y con una comunicación deficiente, que deja mucho que desear para quienes están buscando una oportunidad laboral seria y comprometida.