Durante casi un año de proceso de selección con NTT Data, experimenté una comunicación irregular y plazos extremadamente largos, con periodos prolongados sin actualizaciones y la necesidad de realizar seguimiento en varias ocasiones para conocer el estado de mi candidatura. Tras aproximadamente nueve meses de proceso, y después de haber recibido indicaciones claras de que contarían conmigo, se me comunicó que finalmente ya no necesitaban mi perfil. Meses más tarde, la empresa volvió a contactarme para reactivar el proceso, generando nuevas expectativas, solicitando una prueba técnica y hablando nuevamente de incorporación, pero sin una gestión clara de los tiempos ni de las decisiones internas. A pesar de promesas de mayor transparencia, la comunicación siguió siendo vaga y tardía, y la decisión final volvió a comunicarse únicamente después de nuevos recordatorios por mi parte, indicando que finalmente tampoco necesitaban el perfil. La experiencia resultó frustrante y transmitió una falta de seriedad y consideración hacia el tiempo y el compromiso del candidato.